Érase una vez... ¡el habla!

 

La comunicación existe incluso en seres vivos microscópicos. Los animales se comunican en distintos niveles y con diferentes complejidades e intensidades. Pero tener la capacidad de expresar los pensamientos y los sentimientos frente a nuestros iguales es exclusivo del ser humano.

 

La exposición "Érase una vez... ¡el habla!" nos cuenta cuándo apareció la capacidad de hablar de nuestros antepasados y cómo debieron evolucionar determinadas partes de nuestro cuerpo -como el cerebro, la laringe o el oído, entre otras- para hacerlo posible. Asimismo, enseña cuáles son los aspectos esenciales que caracterizan al lenguaje humano y cómo este ha evolucionado, igual que lo hacemos nosotros.

Hay comunicación incluso a nivel microscópico –fundada en la respuesta celular frente a estímulos–. Y en distintos niveles y con diferentes complejidades e intensidades, los animales utilizan señales para comunicarse. Sin embargo, tener la capacidad de articular nuestros pensamientos y sentimientos, y poder expresarlos frente a otros seres es lo que nos caracteriza como especie: ¡sólo los humanos podemos hablar!

 

Por tanto, podemos decir que entre los sistemas de comunicación empleados por los seres vivos, el habla humana es el más complejo de cuantos hay. Los seres humanos somos los únicos capaces de realizar acciones comunicativas tan compleixes como hablar del futuro y del pasado, contar un chiste o construir una metáfora.

 

 


AQUESTA EXPOSICIÓ ESTA PRODUÏDA I GESTIONADA PER L'OBRA SOCIAL "LA CAIXA"

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